Rentar piso en Dublín, el reto que todo estudiante extranjero debe afrontar.

Dejar tu patria y familia para irte a estudiar a otro país es sumamente difícil, pero encontrar un buen lugar donde vivir en Irlanda es el reto más grande, la ballena blanca que todo estudiante tiene que cazar.

Para rentar un piso en Dublín requieres PPS (algo así como el número social), comprobante de trabajo, cuenta bancaria ­–con dinero claro está– y mucha paciencia. Aunque si no, puedes probar suerte compartiendo los gastos con 1 o más personas, muchas veces sin que el propietario se de cuenta de que vives ahí o sabiéndolo pero a la vez ignorando la situación. En este caso te arriesgas a que si sucede algún conflicto; fraude o algún otro tipo de problema, no tienes ningún contrato que avale el hecho de que resides ahí.

Las opciones más económicas en Dublín rondan los 300 euros; estamos hablando de pagar la renta mensual de una cama en un cuarto compartido con 2 o más personas y otras tantas en la misma casa.

Como en muchas capitales europeas, la gran demanda de alquileres en la capital de Irlanda da pie a problemas como estafas, precios exagerados en las rentas y la conglomeración de estudiantes en departamentos reducidos compartiendo un sólo baño.

“Mucha gente y muy pocas casas. Escuché sobre nueve personas en una casa con solamente un baño”

Davide, Italia

Además, existe en el mercado inmobiliario estafadores o scams que hacen publicidad engañosa o no real por internet, prometiendo pisos económicos y céntricos. Donde la mayoría de las víctimas son estudiantes que aún no arriban a la ciudad, pero que desean tener un lugar al momento de su llegada.

“Puede ser muy peligroso pagar por un piso online. Muchas personas resultan engañadas cuando quieren separar un apartamento vía internet y le pagan a estafadores, perdiendo así su dinero y apartamento.”

Nina, Croacia

En la capital irlandesa existen diversas opciones para estudiantes que arriban a la ciudad buscando una habitación para rentar a largo o corto plazo, los siguientes testimonios ilustran los devenires de cada una de ellas.

Pisos compartidos

Es una de las formas más rápidas de encontrar un lugar en donde vivir, ya que la renta total del piso es dividida entre todos los inquilinos, así como las facturas de los diversos servicios.

“Ahora hay muchas personas buscando casas y departamentos en Dublín, así que la mayoría de las vacantes son caras para lo que son: cuartos pequeños, cuartos compartidos, etc. Conseguí mi primera casa después de 5 días. Tomé la primera casa que me dio un “sí” porque tenía miedo de no encontrar alguna y solamente tenía una semana para dejar la acomodación estudiantil.”

Isis, Brasil

Los costos pueden variar de acuerdo al tipo de cuarto, puede ser una habitación compartida con 1 o más personas donde los precios fluctúan entre los 250 a 400 euros, hasta tener una habitación exclusiva, que rondarían los 400 a 600 euros, dependiendo de la zona.

“Compartí una casa con dos parejas, con un cuarto para mi. Pagaba 420 euros por mes con todos las cuentas incluidas. Antes de llegar ya había reservado un hostal en el centro de la ciudad, así que el día después de mi llegada fui capaz de comenzar mi búsqueda. Es relativamente fácil encontrar un piso si tienes buenas referencias. Yo lo encontré realmente rápido, así que no he vivido en algún mal piso, pero visité varios lugares horribles.”

Gautier, Francia

No solamente se comparte el cuarto, sino también las áreas comunes y los desperfectos que pudiese haber desde antes, ya que la mayoría de las viviendas no son nuevas.

“Viví con muchas personas y compartí un cuarto con 4 chicas. La casa tenía solamente cocina y baño. El baño tenía moho y la casa no era nueva o moderna.”

Irene, Italia

Pisos subalquilados

Como consecuencia de esta demanda inmobiliaria existen personas subalquilando pisos, por lo que la renta original de una habitación puede dispararse hasta el doble.

Natasha, estudiante originaria de Brasil, llegó a Dublín en noviembre del 2014, donde pagó la suma de 375 euros para poder acceder a una cama en una residencia de estudiantes. Desde ese mes hasta la fecha, se ha cambiado 4 veces de casa y la primera vez le tomó 2 meses conseguir una cama en un cuarto compartidos con 3 estudiantes más.

“El chico que nos subalquiló la casa nos dijo que la renta del lugar era 1,200 euros o algo así en total. Sin embargo, sólo en nuestro cuarto la cantidad que él estaba recibiendo eran 900 euros. Las personas aquí hacen dinero subalquilando casas y cuartos.”

Natasha, Brasil

Además del abuso en el monto de las rentas, muchas de las viviendas no están en optimas condiciones, o simplemente se acondiciona cualquier espacio para poder rentarlo y obtener una ganancia.

“Viví en un lugar en Capel Street donde la casa era bajo el sótano. No había ventanas, nunca sabíamos cuando era día o noche, a menos que viéramos la hora o saliéramos afuera. Solíamos compartir la casa con tres o más personas y teníamos que escondernos del dueño, ya que el lugar nos lo subalquilaban los inquilinos actuales. Era un desastre.”

Natasha, Brasil

Host Families

Otra opción para los estudiantes que buscan tener un lugar de residencia donde llegar en Dublín -esto como requisito de las autoridades Irlandesas- son las host families, donde alguna familia residente facilita habitación y comida por una cantidad establecida.

Inga llegó de Alemania a la capital de Irlanda en abril del 2015. En su experiencia, el conseguir una habitación fue rápido, ya que lo hizo por medio de una agencia, la cual le consiguió una habitación donde pagó un monto de 700 euros. Aunque el proceso no fue difícil, la experiencia dentro de su casa de acogida no fue la mejor de todas, esto nos platicó Inga:

“My madre anfitriona tocaba piano a media noche. Por la noche era realmente frío, así que me dio un resfriado y estuve enferma por dos semanas. Mi madre anfitriona se quejaba todo el tiempo y era muy platicadora. Ella era muy codiciosa.”

Inga, Alemania

Tiempo después, Inga pudo moverse a otra host family, la cual fue recomendada por el jefe del lugar en donde comenzó a trabajar en Irlanda. En este segundo hogar pagaba mensualmente 430 euros, aunque la vivienda quedaba retirada del centro de la ciudad, Inga tuvo una mejor experiencia esta vez:

“Mi segundo cuarto estuvo mejor; mucha libertad y tenía una televisión. Mi madre anfitriona era una voluntaria y rescataba perros. Para mi, encontrar un cuarto fue fácil porque tuve conexiones.”

Inga, Alemania

Pagar a una agencia, hacer conexiones o buscar por tu propia cuenta son parte del proceso que implica conseguir acomodación en Dublín. Tanto europeos como no europeos comparten este problema de encontrar un piso accesible en la capital de Irlanda.

Los fraudes y los precios altos en las rentas son el pan de cada día entre los estudiantes que, no sólo arriban a la isla esmeralda para lidiar con el choque cultural, sino también con el problema de encontrar un lugar en el espacio para satisfacer lo que se indica como una necesidad básica, la de un lugar en donde habitar.

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Autora

Karen Elías (México)

Estudios / Trabajo: Ciencias de la Comunicación, Creador de contenidos, Periodismo, Fotografía

Idiomas: Español y inglés

Europa es… donde convergen las culturas

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Author: Anja

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